Arts & Shouts

Existe un lugar en el cyber espacio en el que anida Seren, la relojera feroz. A medio camino entre monstruo prosaico, bello cascajo descolorido, sintaxis salpimentada de indómito coraje, aquelarre de fotos y temas y personajes y lugares prendidos fuego en el horizonte... se anima a ser.

Es un ser-ente, o parte de una construcción sintagmática en la que lo arrebatado de ese hipotético espíritu errante y la insolencia desmedida y provocadora hasta la exasperación ha decidido abrir caja y mostrar relojes, pensamientos, lapiceras, caleidoscopios, instalaciones artísticas y viajes; poesía y literatura: todo a su modo y forma

Bienvenidos a un sitio donde el Arte, el Hartazgo y Gemido se llevan a las mil maravillas.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

Citizen Automatic calibre Citizen 6501 ( 1972 )

A estas alturas debo confesar que me gustan más los Miyota ( los cuarzos Citizen ) que los mecánicos. Pero el movimiento 6501 siempre me sedujo. Es el último calibre automático firmado Citizen antes que todo se desplomase con el cuarzo en los primeros setentas.
Tiene un tamaño cadete ( ni chico ni grande ) que lo hace fantástico porque va bien en la muñeca de la dama y el caballero. El reloj es todo original y tiene una esfera increíble. Acá está el muchacho:









Acompaña al Citizen el siguiente poema:


Un imperioso dilema arroba mi sueño,
con soberbias alabanzas rollizas de placer,
porque trémula mi deseo a la vera de tu magn ánima sombra,
al aspirar convulso la marea que provocan;
tu esplendor de ogur cándido e inclemente,
tu postura cabdal desprovista de agonía,
tu rocosa norma fantástica y complaciente,
y tu piel inundada de obcecados ruegos.

Déjame sorber el licor de tu bella superioridad,
o nadar en detrimento a la jubilosa continencia,
de comer hasta morir en ese profundo vientre de libamen,
o cavar hondo en ese vasto cociente de bohemia salvaje;
tus nervios son un sarcasmo herido de estima,
tu rostro es una esbelto espasmo soldado con dolor,
tus manos son ácidos discursos brutales y crueles,
y tus labios el grávido motivo de mi llanto ausente.

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