Arts & Shouts

Existe un lugar en el cyber espacio en el que anida Seren, la relojera feroz. A medio camino entre monstruo prosaico, bello cascajo descolorido, sintaxis salpimentada de indómito coraje, aquelarre de fotos y temas y personajes y lugares prendidos fuego en el horizonte... se anima a ser.

Es un ser-ente, o parte de una construcción sintagmática en la que lo arrebatado de ese hipotético espíritu errante y la insolencia desmedida y provocadora hasta la exasperación ha decidido abrir caja y mostrar relojes, pensamientos, lapiceras, caleidoscopios, instalaciones artísticas y viajes; poesía y literatura: todo a su modo y forma

Bienvenidos a un sitio donde el Arte, el Hartazgo y Gemido se llevan a las mil maravillas.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

miércoles, 10 de enero de 2018

Inoculación, Muestra de Ai Weiwei en Fundación Proa

El siglo XXI trae un sin fin de desafíos.
Entre ellos el de las definiciones o redefiniciones. O los desplazamientos semánticos y semiológicos sobre tópicos gigantes como son Política, Economía, Filosofía, Historia, Arte.
Para muchos esos 5 tópicos son ya uno, el macro magma polisémico que se come las fronteras y en un bloque totalitario-ideológico ubica un único relato, una sola manera de ver el mundo.

Ai Weiwei es una paradoja dentro de sí mismo: un artista censurado abonado a los escándalos en su país ( China ) que viene a exponer en un país con censuras, con una profusa lista de presos político/ideológicos y evidentes ataques a las libertades de expresión que no siguen la linea oficial neoliberal y clasista.
¿ Es Inoculación una aberración tolerada por el propio artista... una contradicción dentro de su desembarco hipodérmico en esta parte del continente ?
¿ Ai Weiwei es en sí mismo un promotor de crítica selectiva, es un mago del marketing del Underground para las masas ¿ cultas ? occidentales (vaya contradicción, y van... ) ?  ¿ Es un simulador, un maquinador, un manipulador, un soberbio, un ególatra... ?
Al denostar la historia y pisotear la raíz misma de su propia cultura... ¿ No está siendo funcional a lo efímero, la tan publicitada Sociedad Líquida, no está sirviendo en bandeja con sus shows ( nunca un artista ha ganado tanto espacio multimedial solo por sacar una foto haciendo "fuck you" en la Casa Blanca y en la Plaza Tiananmen ). ¿ No es Inoculación un trofeo magnífico en un contexto en el que los jueces en Argentina ponen tras las rejas a personas porque tienen "sospechas" sin pruebas ni motivos; o es una performance para el establishment del Pensamiento Único local, el revanchismo descarnado y amoral de tufo derechista y retrógrado.
¿ Dá prestigio, fama, dinero y reconocimiento ir contra el Sistema, un Sistema que forma parte del mismo Macro Sistema que lo aplaude y ensalza ?
Y por último... ¿ Todo es un show...?

Toda su obra es una provocación. Genial provocación. Y genial obra.
Ai Weiwei es un artista que dice; y dice cosas fuertes, chocantes, concretas, ríspidas.
Polemiza, grita, patalea, acusa. Desde todos los aspectos, todos los soportes de comunicación y todos los elementos de creación.
Y su Muestra Inoculación que se lleva a cabo en Fundación Proa  es una síntesis ( si es posible hablar de ella... ) de todo el espectro de cómo siente y vive el mundo Ai Weiwei. Uno puede estar de acuerdo o no, pero su propuesta no pasa desapercibida ni aún ante los escépticos y desencantados.

Me quedo con una de sus frases, la que mejor lo describe:

"Being an artist is more of a mindset, a way of seeing things; it is no longer so much about about producing something ".

http://www.proa.org/esp/exhibicion-proa-ai-weiwei-2-presentacion.php

https://www.artsy.net/artist/ai-weiwei

https://www.artsy.net/about

http://aiweiwei.com/













jueves, 4 de enero de 2018

La Experiencia de Mirar - Joan Miró en el Museo Nacional de Bellas Artes

Puede que la muestra que se exhibe en el Museo Nacional de Bellas Artes hasta febrero no sea lo mejor y mas exquisito de la obra del catalán. Puede que esa simplificación animal y reduccionista que Miró aplicó a sus creaciones en sus últimos años de vida no sea todo lo inspiradas ni amadas que debieran haber sido. Hasta cometeré un atrevido insulto: si lo que se va a mostrar no está a la altura de la mejor performance del artista mejor no mostrar nada. Puede que, a veces, no sea necesario armar una retrospectiva que apunte a un período de producción de un genio porque pude darse que no todo pueda llegar a ser genial, ni admirable ni cualificable.
Esa es un poco la sensación que tuve al visitar la exhibición de Miró en el Museo Nacional de Bellas Artes: pincelazos, retazos, atisbos y bordes de talento desperdigados en 50 obras que no son lo mejor, ni lo mas indentificable, ni lo mas simpático del gran catálogo de ese vanguardista por fuera de las vanguardias.
Miró fue un provocador, sin dudas. Un provocador de las formas y de las pinceladas; de los materiales y de la espacialidad. Por eso, y aún dentro de mi crítica, recomiendo la visita desde un punto de vista filosófico. No siempre se puede tener en frente a un genio y que sus obras generen extrañeza, desconcierto o asombro mas allá si son las mejores o no.

https://www.bellasartes.gob.ar/exhibiciones/miro-la-experiencia-de-mirar