Arts & Shouts

Existe un lugar en el cyber espacio en el que anida Seren, la relojera feroz. A medio camino entre monstruo prosaico, bello cascajo descolorido, sintaxis salpimentada de indómito coraje, aquelarre de fotos y temas y personajes y lugares prendidos fuego en el horizonte... se anima a ser.

Es un ser-ente, o parte de una construcción sintagmática en la que lo arrebatado de ese hipotético espíritu errante y la insolencia desmedida y provocadora hasta la exasperación ha decidido abrir caja y mostrar relojes, pensamientos, lapiceras, caleidoscopios, instalaciones artísticas y viajes; poesía y literatura: todo a su modo y forma

Bienvenidos a un sitio donde el Arte, el Hartazgo y Gemido se llevan a las mil maravillas.

Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

Omega Seamaster De Ville Lady calibre Omega 681 ( 1962 )

Este reloj es un escandaloso pergeño de los genios que alguna vez anidaron en esa manufactura. Los Seamaster De Ville son mis preferidos. Sin dudas y lo afirmo vehementemente, esas preciosuras son perfectas, limpias, inmaculadas, de lineas suaves y exquisitas. Y el calibre otra maravilla irrepetida: el 681.


Y unas palabras sobre definiciones y categorías:

A veces me pregunto por qué somos tan terminantes, tan estructurados y tan aguerridos a la hora de definir y categorizar. Puedes escribir, por ejemplo: "Esa persona es un asco... " sin que tengas demasiada idea a qué te refieres o qué es lo que quieres decir. Sencillamente lo escribes en un arrojo de antipatía, enojo o falta de ecuanimidad...
Esa necesidad imperiosa que sentimos de poner en casilla, clasificar y catalogar todo y a todos tiene su origen - en mi humilde entender - en que desde que nacemos nos organizan, seleccionan y maquillan la información para la comprensión de la o las realidades que debemos afrontar.
La categorización nos permite limitar el universo, darle sentido y aprehender de él lo que nos sirve y necesitamos. Inferimos de y a través de las percepciones que están embebidas en nuestros patrones culturales, fenotípicos, sociológicos y contextuales.

Por ejemplo: cuando escribes: " Violeta es camarera " estás diciendo varias cosas a la vez. Que ella es un ser humano de sexo femenino, que existe y tiene una profesión determinada. Entonces al categorizar vas seleccionando tipos, discriminas categorías y terminas dando estructura conceptual que denota y dá entidad a ese acto arbitrario y misterioso que es definir:Violeta es camarera ( de verdad y está delante mío).

Pero la categorización no sería posible sin otro mecanismo mental asociado y complementario: la conformación de grupos o conjuntos clasificatorios por principio de igualdad, similitud o diferencia. Violeta es trabajadora gastronómica ( de hostelería ) y no conduce autobuses ni es varón.

Miramos, interpretamos y entendemos al mundo por nuestras percepciones fundadas en ese triple mecanismo: categorizar, clasificar y definir. Estamos sujetos a él; y sin ese tridente nuestra conformación como seres pensantes en una sociedad moderna no sería posible...



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