Les confieso que muy poco sé sobre la construcción del Puente Viejo, a un costado de lo que alguna vez fue la fábrica de hilados La Aurora (hoy día transformada en centro cultural y polo artístico de San Miguel de Allende) y que se levanta sobre el arroyo de Las Cachinches; y muy poco sé sobre la Presa del Obraje, que alguna vez fue parte de la hacienda Santa María del Obraje.
Del puente y la presa desconozco año de construcción, propósito y destino. Y sin embargo, ambos me han prendado por su belleza, romanticismo, misterio y candidez.
Sé que no sé. Pero aquí están, para ser y estar y formar parte de mi anecdotario suculento.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario