Los todistas son una raza en extinción: especialistas en no tener especialidades; estrategas en no tener estrategias; decididos a no tomar decisiones; carentes de vocación y el sentido especulativo de la conveniencia y la oportunidad. Seren, la señora que escribe en este blog, ha desarrollado, durante su amplio y diversificado paso por el todismo, todo tipo de diligencias laborales dignas de una pesadilla de Borges: lavaplatos, mucama, cartonera, canillita, empleada de veterinaria; barman, camarera, ayudante de sastre, vendedora ambulante, albañil, barista. Ella vendría a ser lo que en inglés se llama 'blue collar', o la gente que no tiene título universitario y desempeña tareas no profesionales. Esta mujer, como el resto de los todistas, tiene un sentido y comprensión estético mas bien ecléctico y difuso. No sabe la diferencia entre Barroco y Rococó; siempre supuso que Manet era Monet ( o viceversa ); o confunde el Art Decó con el Art Nouveau. Escribe con faltas de ortografía, se desentiende de la sintaxis, no entiende dónde van las comas; pero por otra lado, gusta de sacar fotos, martirizar relojes, ir a museos, visitar artistas y contar qué ve y cómo lo siente y experimenta. Señoras y señores, no los entretengo mas: Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

sábado, 16 de enero de 2016

Los relojes del Hipódromo de Palermo

Si es que he de entrar en plan de confesiones debo gritar: ¡ Buenos Aires me está atrapando ! Poco a poco la ciudad me acuna y me arropa, me hace partícipe de sus joyas arquitectónicas y sus espléndidos museos y paseos.
El Hipódromo de Palermo deja sin aliento a los curiosos no afectos al juego, apostadores, turistas, paseantes y buscadores de imágenes. Es sorprendentemente bello por donde se lo mire.
El motivo por el que me acerqué al Hipódromo no ha sido, sin embargo, su historia rica en barroquismos de épocas de oro sino los relojes que allí hay: un reloj centenario de 4 caras y unos relojes monumentales Longines que son bellísimos.
Recomiendo el paseo por varios motivos: el lugar es fantástico para visitar aunque no interesen las carreras o los caballos: la atmósfera, la pista, los edificios y las bellas galerías son motivo suficiente para admirar sin gastar un solo centavo.
Altamente recomendable.

http://www.palermo.com.ar/es

















Visita Guiada al Teatro Colón

Creo que hay lugares a los que hay que ir al menos una vez en la vida.
Uno de ellos es el Teatro Colón.
Evidentemente no agregaré nada nuevo a todo lo que se ha dicho ya en los últimos 100 años sobre tan maravilloso teatro. Por lo que me limitaré a dar mis opiniones como curiosa e inquieta merodeadora.
El Teatro me encandiló, me atrapó con ese espíritu viviente que condensa en el majestuoso Foyer, en la sala imponente, en los pasillos señoriales y en la grandiosidad de sus arañas, puertas, pisos y techos lujosos y espléndidos hasta las lágrimas.
Todo lo mítico, lo alegórico y lo terrenal se funden en este espacio gigantesco en el que el arte, las emociones y el alma de los genios se posan sobre los espectadores transformándolos en protagonistas.
La visita guiada es imperdible, muy recomendable.

http://www.teatrocolon.org.ar/












domingo, 3 de enero de 2016

La Abadía Benedictina de Palermo

No me digan que no soñaron alguna vez con visitar este increíble lugar montado en lo alto de una solitaria barranca que parece una construcción misteriosa vedada a los simples mortales.
La Abadía, según consta, data de 1929 cuando los mojes Benedictinos decidieron construir una Monasterio de Retiro que no estuviese tan alejado de la ciudad. Pero..... la ciudad creció hasta límites insospechados, la quietud y tranquilidad abandonaron este páramo de oración y recogimiento y los monjes decidieron emprender la retirada a Luján, el nuevo destino de estas almas en continuo ministerio.
Así quedó semi abandonado este edificio a medio terminar en un solar de 5 mil metros cuadrados que da a Luis María Campos y Gorostiaga , edificio que se acaba de recuperar para que todos podamos disfrutarlo. En la Abadía funciona un museo, se pueden visitar los jardines y tomar algo en la maravillosa cafetería que dá al patio interior. Les recomiendo encarecidamente que visiten el lugar. Vale la pena.
Sobre todo porque todo el Monasterio aún perdura y late en las galerías, las celdas que ahora se usan como salas de muestra del museo, las arcadas y los pisos de pinotea. Todo bello y sereno como si aún los monjes estuviesen allí.

http://www.laabadia.org/











domingo, 27 de diciembre de 2015

El reposo de las esculturas

En el Parque de Tres de Febrero ( mejor conocido como Bosques de Palermo ) tiene su asiento el Departamento de Monumentos en su área de conservación. Esta dependencia del GCBA tiene un predio cerca de la columna Romana y cerca de la entrada del Rosedal.
Me resultó muy interesante poder echar una mirada en la que la curiosidad por las esculturas fuera de su contexto real toman otro significado metafórico ligado a la falta de marco de referencia.
Las fotos marcan la ausencia de sentidos y su consecuente resignificación subjetiva y la mezcla de objetos fuera de su ámbito de emplazamiento.






viernes, 25 de diciembre de 2015

La Leyenda - CABA

La palabra "leyenda" suele ser usada con una alta frecuencia de espectros sin que éstos tenga a veces sentido figurativos y especiales. En vez de " leyenda" yo calificaría el bodegón de Claudio como " imprescindible".
La Leyenda funciona como parrillita en el paquetísimo  Botánico desde hace 35. Atiende Claudio que es parrillero, mozo, contador de historias, hacedor de cosas ricas y decorador free style. La conjunción la verán ustedes en las fotos: mucho de rústico, de bohemio, de esfuerzo que con simpleza y autentico espíritu de auténtico porteño rebelde Claudio esparce simpatía y humildad.
Todo exquisito, vale la pena. Pero si no desean comer... pues se leen un libro, se toman algo o sacan fotos o disfrutan de la lozanía argentina en estado puro.









Museo de Armas de la Nación

El Museo de Armas de la Nación funciona a un costado del Círculo Militar frente a Plaza San Martín y a unos pasos de la City porteña. Es decir.... no existen excusas para que el museo esté casi desierto. Es nomás entrar y empezar a maravillarse. Y les aseguro que no hace falta ser experto en armamento o pistolas: las vitrinas y pertrechos se disfrutan muchísimo aún cuando no se tenga conocimiento de ellos.
El Museo tiene planeado un nuevo espacio a incorporar para poder exhibir 3000 armas que aún tiene en depósito. Se los recomiendo, sobre todo para los curiosos y fanáticos. Tendré que volver.

http://museodearmas.com.ar/