Viboreo Cultural, Social y Etnográfico de una mujer curiosa por naturaleza, generadora de contenido textual digital e impreso, y estudiosa de procesos históricos ligados a la Horología y las Ciencias del Tiempo.
Los todistas son una raza en extinción: especialistas en no tener especialidades; estrategas en no tener estrategias; decididos a no tomar decisiones; carentes de vocación y el sentido especulativo de la conveniencia y la oportunidad.
Seren, la señora que escribe en este blog, ha desarrollado, durante su amplio y diversificado paso por el todismo, todo tipo de diligencias laborales dignas de una pesadilla de Borges: lavaplatos, mucama, cartonera, canillita, empleada de veterinaria; barman, camarera, ayudante de sastre, vendedora ambulante, albañil, barista.
Ella vendría a ser lo que en inglés se llama 'blue collar', o la gente que no tiene título universitario y desempeña tareas no profesionales.
Esta mujer, como el resto de los todistas, tiene un sentido y comprensión estético mas bien ecléctico y difuso. No sabe la diferencia entre Barroco y Rococó; siempre supuso que Manet era Monet ( o viceversa ); o confunde el Art Decó con el Art Nouveau. Escribe con faltas de ortografía, se desentiende de la sintaxis, no entiende dónde van las comas; pero por otra lado, gusta de sacar fotos, martirizar relojes, ir a museos, visitar artistas y contar qué ve y cómo lo siente y experimenta.
Señoras y señores, no los entretengo mas:
Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery
En este maravilloso hotel, que se encuentra muy cerca de la plaza de Santa Fe, capital del estado de New Mexico, se amalgaman la tradición nuevo mexicana y sus raíces nativo americanas, la influencia colonial y la cultura yanki luego de que este territorio se anexara a USA.
La Fonda como hotel existe desde 1922, pero en ese mismo lugar existieron otros establecimientos de albergue y que se remontan a 1610. Se cuenta y hay testimonios de la localización de un hostal con habitaciones de viajeros en el siglo XVIII; y luego de la anexión a USA, se sabe que el albergue recibió el nombre de 'United States Hotel'. En 1881 se vende a dos socios, Stabb y Longwell, quienes desarrollarían un estilo arquitectónico emparentado a las construcciones nativas. El hotel, lamentablemente, se incendiaría en 1912. Y no fue hasta 1920 que una empresa llamada Santa Fe Builders Corporation juntó el dinero para reconstruir el hotel y darle el estilo, arquitectura y belleza únicos que lo hacen distintivo en el mundo de la hospitalidad a nivel mundial. Ese estilo y visualidad únicos se deben al arquitecto Isaac Hamilton Rapp, que es considerado el padre del estilo Spanish-Colonial Revival y el Santa Fe Style.
Los destinos de La Fonda pasaron por varios dueños y arrendatarios: Fred Harvey, recordadísimo por las chicas Harvey (1926-1968); la familia Ballen (1968-2007) y Jennifer Kimball ( 2008- presente).
Quizás el aspecto menos conocido del hotel son la multitud y enorme variedad de piezas artísticas originales que van desde frescos, pinturas, esculturas, telas, tejidos, esculturas, tallados, grabados, cortinados, cabezales de camas absolutamente únicas y artesanales; óleos, arcillas, cerámicas, mosaicos, instalaciones, vitraux, y obras de collage, plástica y multimedia. Las obras se encuentran en todos lados: baños, pasillos, habitaciones, corredores, hall, restaurant, bar, salones y terrazas. Es tal la magnitud, calidad y cantidad de valor cultural, artístico y monetario de cada pieza artística original que su valor, en conjunto, supera con creces cifras de 6 ceros.
Mi interés por los relojes Edo-Shogún se remonta a 3 décadas atrás. He leído y estudiado sobre ellos y por fin me animo a resumir un poco lo que hasta ahora he podido averiguar sobre ellos.
Empiezo por el principio y no sin antes comentarles que no hay bibliografía en español sobre relojes Edo, lamentablemente. Los libros consultados fueron los siguientes:
- Japanese Clocks de Mody
- The Evolution of Clockwork. de J. Drummond Robertson. Magistral pincelada de época. Tiene una superlativa sección de relojería japonesa.
- The history of Clocks and Watches. Autor: Eric Bruton.
- The Worlds Great Clocks and Watches. Autor Cedric Jagger. Jagger fue curador de la colección de la Worshipful Company of Clockmakers. Toda una eminencia.
Escribir sobre un tema complicado, y para peor poco entendible, retorcido y bifumunado por nuestra propia concepción del tiempo es un desafío.
Hace tiempo que quiero escribir algo coherente sobre relojes japoneses y no me sale.
Quizás sea porque no termino de poder digerir las sucesivas lecturas que he tenido sobre el tema.
No sé ustedes... pero mi técnica cuando no entiendo una cuestión es dejarla reposar un tiempo y volver a ella. Pues eso he hecho con los años. Hace un lustro mas o menos que estoy masticando este tema de los relojes japoneses, tratando de leer lo que mas puedo y a la vez tratar de desarmar y volver a armar este enigma. Que no está completamente resuelto pero que bueno... sigue siendo un desafío.
Supongo que cada vez que alguno piensa en relojes japoneses se materializa en la mente una imagen de Seiko, Citizen, Casio. Pues eso mismo me pasaba, hasta que entré en el mundo de los wadokei y no volví a salir.
Empiezo por el final.
Luego de 1868 termina el proceso civil Shogún en el Sol Naciente y se reinstaura el Mikado, es decir, la vuelta del Emperador y la nobleza. Se abre Japón al mundo, empieza nuevamente el intercambio comercial interrumpido en 1603 con la sola excepción de los Holandeses. Que quizás fueron tolerados porque ellos no trataron de imponer ningún tipo de culto o costumbres.
Los primeros relojes mecánicos que entran en la hermética sociedad japonesa son los traídos por los portugueses en 1542, cuando estos intrépidos navegantes asoman la naríz por allí. Pero rápidamente son invitados a retirarse junto con los españoles e ingleses. Para 1552 ya no quedaban europeros en Japón a excepción de los holandeses. Quizás el último portugués en salvar el pellejo antes del bloqueo fue San Francisco Xavier, que viendo que el horno no estaba para bollos decició marchar a China... donde nunca llegó. Pero esa es otra historia.
Ya dije que la única excepción fueron los holandeses. A quienes se les permitió un muy pequeño cupo de intercambio comercial, sobre todo ligado a las armas. El japonés es un pueblo guerrero por excelencia y las armas de fuego y perchechos militares eran bienvenidos, estudiados, y eventualmente copiados. Los japoneses, además de excelentes guerreros, eran y son una cultura con una envidiable ductibilidad manual. Muy pronto aprendieron a copiar y fabricar mosquetes, sables, pistolas... y relojes.
Los relojes que habían llegado al Japón eran inservibles, al modo de ver japonés. Pues en el Sol Naciente el tiempo se medía de manera diferente a la occidental. Ellos seguían y siguieron utilizando el sistema chino hasta 1873.
Se preguntarán... Qué es el sistema chino de medir el tiempo.
Pues es... una tortura china.
En pocas palabras... es tan tan difícil dar un pantallazo de una cultura tan diferente a la nuestra...
En China los elogios son denigrantes, y las críticas una bendición. A los elogios se los conoce como “el beso de la muerte”. Y lo dado, lo obvio... se usa para esconder lo esencial.
Aparco un momento lo que acabo de decir... y sigo con la hora de japón.
Trataré de explicarlo de la siguiente manera:
Cada vez que los comerciantes holandeses eran llamados al palacio del Shogún de la región para ellos era un dilema.El llamado tenía una hora específica, precisa, y horrendamente puntual. Llegar tarde ante el Shogún era una afrenta que se pagaba con la muerte. No muerte honrosa, a la japonesa, en la que el sufrimiento y la agonía tienen dignidad y valentía. A los holandeses, de llegar tarde, les tocaba un sablazo y a rodar la cabeza...
Los holandeses tuvieron que aprender muy pronto cómo leer la hora en los relojes a la manera japonesa. Relojes que marcaban 6 horas en dos ciclos, cada hora diferente dependiendo de la época del año y que además tenía adosado uno o varios calendarios astrológicos que combiandos podían llevar a una confusión total.
Los japoneses habían adaptado aquellos pocos relojes europeos llegados entre 1542 y 1603 a su sistema de medir el tiempo. Y muy pronto empezaron a fabricarlos.
Los números 6, 5 y 4 correspondían al atardecer, cuando empezaba el día ( para ellos ).
El 9, 8 y 7 corresponden a la medianoche.
El 9 es un número muy energético y sagrado, todavía en 2019.
El 6, 5 y 4 corresponden al amanecer.
Y los números 9, 8 y 7 al mediodía.
Les dejo un par de diagramas que robé descaradamente de internet así pueden ver cómo era y es la manera china y japonesa tradicional de medir el tiempo:
Luego de pensarlo mucho me dí cuenta que esa manera japonesa ( china ) de medir la hora tiene una enorme sensatez. Esta manera de medir el tiempo se corresponde con la hora natural. Los días en verano son mucho mas largos, las noches cortas. Por lo tanto las horas del día duran mas... y las de la noche menos. Para mí... tiene sentido.
En el siguiente diagrama pueden ver que las horas son diferentes y duran diferente según la época del año.
Paso ahora a la esfera del reloj.
Por lo general tenían una doble esfera con un disco fijo o disco móvil.
Durante 200 años se usó un disco fijo y la única aguja que marcaba las horas daba vueltas por el dial.
A partir de las primeras décadas del siglo XIX el disco se transforma en móvil y la única aguja fija.
También hay un cambio en cuanto a los relojes: durante 200 años solo se usaron relojes con foliot o doble foliot con escape verge y con pesas. Y fue recién en el nacimiento del siglo XIX que llega el péndulo a Japón. Siempre tengan presente que las fronteras estaban en muchos aspectos cerradas.
En las esferas podían verse los números 9, 8, 7, 6, 5 y 4 y/o los signos del zodíaco mas los Elementos o componentes celestiales. Los Elementos son 5: madera, fuego, tierra, metal y agua. Y a su vez estos elementos se dividen en dos: elemento puro y envejecido o tratado por el hombre.
Dado lo cual, si combinamos los signos del zodíaco con los elementos puros nos da un total de 60.
Imaginen entonces lo que sería mirar un reloj de esos para un holandes...
Por regla general, sin embargo, los relojes solían traer solo los signos del zodíaco en la esfera. Los otros tipos de relojes, con mas lecturas y calendarios, estaban reservados a los Shogunes y señores de la guerra o monasterios
Alguno de ustedes se estarán preguntando, como yo lo hice en su momento, de por qué no se usaban los números 1, 2 o 3. Pues no se usaban porque eran de uso sagrado, solo los monjes tenáin permiso de utilizarlos.
Ya comenté, entonces, cómo se dividía el día y noche en Japón en la era Shogún: 6 horas para el día, 6 para la noche, las horas de diferente duración dependiendo la época del año.
Cada hora se llamaba Toki, cada Toki estaba dividido en 10 Bens y cada 10 Bens estaba a su vez dividido en 10 Rins.
Les muestro unas esferas de relojes:
Otro tema interesantísimo asociado con este tema son los calendarios japoneses.
Que se siguen usando en la actualidad, además del que comunmente se usa en occidente.
Como es un tema complicado para mí - no termino de entenderlo del todo - me limito solo a dar un pantallazo de los 4 sistemas que aún se siguen usando en Japón:
1)Uno de los calendarios está asociado al período del imperio y la casa imperial que rige. En estos momentos el calendario imperial es el Kindai; pero al momento de estos relojes el período imperial fue el Kinsei.
2)Nen-go: los emperadores en Japón deciden, aún, el calendario Nen-go, que es un período de tiempo entre dos hechos determinados al azar.
3)Ciclo de 60 años chino que fue creado en 2637 AC. Y que combina los 12 signos del zodíaco con los 5 elementos esenciales mas los envejecidos.
4)Sekki o de 24 estaciones que combina hora solar y ciclo lunar.
Terminada esta primera introducción paso ahora a mostrar alguno de estos relojes.
Que como imaginarán ya... no eran muy variados dado el hermetismo en el que vivió esta sociedad.
Los relojes japoneses, dependiendo del autor que se consulte, se clasifican de muchas maneras.
Luego de leer lo que uno y otros opinaron sobre ello me animo a decir que para los neófilos como yo es mucho mas fácil clasificar en grandes grupos: Pillar, Lantern, Bracket, Inro, formas y sistemas varios.
Pillar
Como dice ya el título... tiene forma de pilar.
Los hay de 2 metros, los hay de 30 cenímetros de altura.
Fueron los mas utilizados en esa época de Japón por una simple y sencilla razón: los japoneses, hasta no hace mucho, no tenían muebles. Sus casas tenían ausencia absoluta de muebles. Pero también había ausencia de objetos personales y/o adornos. Además las casas ( incluso hoy ) no tenían paredes compactas, todo era un abrir y cerrar de mamparas de tela o bambú. Ante esta situación... Dónde poner el reloj... ? A esto se encontró una solución, el Pillar Clock. Que como su nombre indica se lo ubicó bajo el pilar de la casa. Estos pillar clock, al igual que el resto, debían ser calibrados cada 15 días para que respetasen el tiempo correcto de los días y las noches.
La hora se mira en el frente del reloj. El peso cae y con el la aguja que marca la hora.
En este caso verán un Pillar Clock que tiene ya las desviaciones dibujadas en la tapa de enfrente así no necesitaba calibraciones posteriores.
Lantern
Muy parecido a el Lantern Clock inglés y holandés. Su característica principal es que es un reloj de pesas con doble foliot y verge. El doble foliot responde a que uno era para el día y el otro para la noche. Y las pesas por lo general estaban escondidas bajo una estructura en forma de paralelepípedo.
Bracket
Se parecía mucho al lantern, pero sin pesas. Se le daba cuerda.
Inro
Inro es una cajita de medicinas que los japoneses portaban aquí y allá. Los kimonos, la vestimenta japonesa por excelencia no tenían ni tienen bolsillos. Por lo que lo que se tenía que llevar de medicina se llevaba en el Inro. Pronto se adaptaron Inros para llevar relojes.
También hay otros relojes, sobre todo aquellos de viaje o que funcionan por su peso ( para mí son los mas interesantes ). Pero por una cuestión de que no se me duerman aburridos... sigo con el tema.
Pues luego de esta introducción iré al tema en sí por el que escribo y que me motiva a molestarlos con estas cosas raras.
¡ Tengo una Otona No Kagaku !
( ya sé... se estarán preguntando qué será una Otona No Kagaku... )
Otona No Kagaku fue una revista científica japonesa para adultos.
No fue específicamente una revista de relojería aunque muy frecuentemente hablase de relojes y trajese relojes mecánicos para armar.
Algunas veces, como ya dije, la revista traía un kit para ensamblar un artefacto, máquina y/o aparato.
Esta interesantísima publicación solo editada en japonés fue responsabilidad del gigante Corporativo nipón Gakken que en su rama Editorial tiene un segmento especializado en publicaciones científicas, didácticas y técnicas. Es acá donde se ubicaba la Otona No Kagaku. Que en cada número venía con un tema específico. Como habrán notado estoy hablando en pasado porque creo que la revista ya no se publica.
La que verán a continuación es la revista número 28 de 2010. Este número tenía el tema específico de relojería japonesa tradicional. Otro dato curioso sobre la Otona: no tenía una frecuencia determinada. Tanto podía publicarse semestralmente, trimestralmente o un solo número anual. Eso se debió, creo, a la complejidad del tema, el kit que acompañaba la publicación y la política de publicación de Gakken.
Como comprenderán... de japonés no entiendo nada. Aún así me fue posible armar el magnífico reloj Edo ( época de los Shogún ) con Foliot y Verge que venía en la caja adosada a la revista.
¿ Y por qué un doble Foliot ? Porque uno funciona para el día y el otro para la noche.
El reloj es sencillamente fantástico. Y la revista, aún en japonés, es maravillosa.
Publiqué esta nota el 10 de septiembre de 2019 aquí:
Hablar de relojes falsos o fake me produce incomodidad.
Pero esto que a continuación detallaré no es un tema sobre cualquier fake o reloj falso. Son los relojes de bolsillo fakes que han construido los suizos entre mediados y fines del siglo XIX para ser comercializados en lo que hoy es USA.
Que los suizos alguna vez hayan fabricado fakes no me sorprende. Quizás a muchos sí, a mí no.
Por supuesto entenderé si la moderación o los administradores consideran que el tema no es apropiado ( por norma no se pueden presentar fakes... y los de las fotos lo son ) y deciden borrarlo. No consulté, podría haberlo hecho, pero la fascinación por la rebeldía y transgredir pueden mas ¡¡¡ jajjaaaa !!!
Los Swiss Fake Pocket Watch son un capítulo singular en la relojería del siglo XIX muy poco comentado ( menos que menos por los suizos ). Estos relojes son una realidad, se comercializan abiertamente en la Bahía u otros sitios y nadie se escandaliza. Al contrario, a veces cuesta mas dinero el fake que el homenajeado.
Pero voy al asunto.
Todo empezó de casualidad. Merodeando por la Bahía.
Me crucé con algo que decía "Swiss Fake Pocket Watch... "y a continuación todas las características extraordinarias del fake en cuestión. Lo miré, lo requetemiré... y pensé: "¿ Es una broma ?". Pues no lo era ni es. La Bahía tiene muchísimos anuncios de Swiss Fake Pocket Watch con profusión de fotos, descripciones, argumentos y precios que no hacen honor a un reloj Fake.
Del tema me olvidé un tiempo.
Hasta que hace un par de años fui a una casa de subastas ( de puro curiosa... ) y entre lo subastado brillaba un Swiss Fake Pocket Watch con toda la pompa y gloria. No quieran saber a cuánto se vendió... ( mucho mucho ).
La tercer vez que me topé con estos simpatiquísimos relojes fue en una muestra de relojes ferroviarios. Y esta vez, en vivo y directo, tuve oportunidad de poder ver qué es eso de los Fake Suizos ( si es que tal cosa puede llegar a existir... ).
Y sí, existe.
Alguna vez los suizos hicieron fakes, deliberados fakes, indudables fakes. Los mismos suizos que claman por sus modelos icónicos reproducidos en curiosos y convincentes "hommages" en distintos puntos de este amable planeta.
Averiguando sobre ésto me sumergí en dos textos de indudable rigurosidad: Revolution in Time de David Landes ( páginas 308 a 328 en su edición en inglés ) y Complete Price Guide to Wathces, una guía anual de 1200 páginas abocada en su primera mitad a los relojes de bolsillo ( 600 páginas ) y la segunda mitad a relojes de pulsera vintage. La Guía es un pergeño de los incorregibles Gilbert, que ya han puesto firma en varios libros sobre relojes - algunos mas logrados que otros, he de decir -. En el ladrillazo Gilbert, en las páginas 97 y 98, se enseña con gracia y tino a identificar relojes de bolsillo suizos fake.
Y como si esto no fuera suficiente... estos fake son muy codiciados y coleccionables. No lo digo yo, lo dice la NAWCC ( National Association of Watch and Clocks Collectors ), lo dice la gente de pocketwatchrepair y lo dicen los inquietos caballeros de watchuseek en su foro vintage.
Que a mí ni se me hubiese ocurrido lo coleccionar fakes. Pero parece que tiene su costado transgresor, es singular y atrevido.
Aquí creo que debo explicar brevemente el por qué, quién, cómo, cuándo y dónde se produjo el simpático ilícito.
La respuesta es muchísimo mas simple de lo que parece: en la segunda mitad del siglo XIX ya existían varias fábricas de relojes de bolsillo en suelo de lo que hoy es USA. Y por consiguiente estos yankis empezaron a importar menos relojes de bolsillo, de pie y monumentales de la orgullosa suiza.
La respuesta de los suizos fue fakear. Fabricar relojes exactamente iguales a los yankis ( aclaro que eran mecanismos sin ningún tipo de complicaciones ), ponerles un nombre casi igual al americano y contrabandearlos por la frontera canadiense o mexicana, en lotes de grano o mintiendo en los reportes de aduana.
Los Waltham pasaron a ser Waltam; los Illinois, Ilinois, los Boston, Bostom o los Brooklyn, Broklyn.
LO paradójico del asunto es que los relojes de bolsillo fabricados en USA, al momento de necesitar calibres con complicaciones, no dudaron nunca en comprarlos en Suiza. Y así existen auténticos Waltham con calibres muy elaborados suizos ( repito que en USA nunca se fabricaron relojes de bolsillo con complicaciones ) y existen verdaderos Philadelphia Watch Company Pocket Watches con finísimos y complicados calibres suizos montados y ensamblados en USA.
Sigo con los fakes suizos: en la ingenuidad estos muchachos hacían una copia exacta del calibre y la caja y dial yanki pero lo firmaban de manera risueña, como ya señalé: Wm Ellery por Wm Ellerty; PS Bartley por PF Bartlett, Hampden por Hampton... y puedo seguir casi al infinito.
Hacia 1871 el Congreso de USA dictaminó una ley que establecía que todas aquella mercancías importadas ( incluídos los relojes ) debían tener estampado de manera visible el país de origen. ¿ La respuesta de los suizos... ? Estampar el "swiss "en la parte oculta del dial, o bajo el puente de ruedas y de manera diminuta, o disfrazarlo entre el grabado, o escribirlo liliputensemente en la base del puente de volante ( en las fotos que he puesto verán varios ejemplos de ello ).
La ley de 1871 no tuvo efecto alguno, y se produjo la paradoja de que los fakes, en algunos casos, superaban ampliamente en calidad y prestación a los fabricados en USA.
Pero un día la fiesta se terminó. La Tarifa Dingley de 1897 prohibió la entrada de relojes suizos de todo tipo que no cumplieran extrictamente con el protocolo de tener grabado origen y marca suiza perfectamente identificable en el dial.
Así las cosas... los suizos se pusieron las pilas otra vez. Y empezaron a exportar legalmente relojes suizos con marcas suizas y con calibres suizos sin mentir mas a USA.
Y colorín colorado, los fakes suizos se han terminado. Al menos en este hilo.
Para el que desee saber mas los invito a que repasen los dos capítulos del libro de Landes u hojeen la fantástica guía de los Gilbert ( mas de 600 páginas de pura información de relojes de bolsillo ).
Les dejo unas imágenes tomadas de Ebay, en la que en todos los casos se hace referencia a que son calibres o relojes "Fake Suizos ".
Y nuevamente: si moderación o administradores creen que se infringe la norma... pues a borra el hilo y todos amigos como siempre.