Los todistas son una raza en extinción: especialistas en no tener especialidades; estrategas en no tener estrategias; decididos a no tomar decisiones; carentes de vocación y el sentido especulativo de la conveniencia y la oportunidad. Seren, la señora que escribe en este blog, ha desarrollado, durante su amplio y diversificado paso por el todismo, todo tipo de diligencias laborales dignas de una pesadilla de Borges: lavaplatos, mucama, cartonera, canillita, empleada de veterinaria; barman, camarera, ayudante de sastre, vendedora ambulante, albañil, barista. Ella vendría a ser lo que en inglés se llama 'blue collar', o la gente que no tiene título universitario y desempeña tareas no profesionales. Esta mujer, como el resto de los todistas, tiene un sentido y comprensión estético mas bien ecléctico y difuso. No sabe la diferencia entre Barroco y Rococó; siempre supuso que Manet era Monet ( o viceversa ); o confunde el Art Decó con el Art Nouveau. Escribe con faltas de ortografía, se desentiende de la sintaxis, no entiende dónde van las comas; pero por otra lado, gusta de sacar fotos, martirizar relojes, ir a museos, visitar artistas y contar qué ve y cómo lo siente y experimenta. Señoras y señores, no los entretengo mas: Bienvenidos a Seren Vintage Watch Gallery

miércoles, 6 de julio de 2022

Sedona, Arizona - La bella perla del desierto - Sesión fotográfica

Cuando niña, la inquieta y resolutiva Sedona Arabella Miller jamás imaginó que su nombre quedaría inmortalizado en una de los pueblos montañosos más hermosos del mundo. Pero el destino así lo quiso, y creo que no existiría mejor nombre para tan bello y magnético lugar en Arizona.

La joven Sedona Miller llegó a lo que hoy es Sedona (valga la redundancia) una vez que se casó con el que sería el primer empleado de correos del pueblo, Theodore Carlton Schnebly. La primer oficina postal de Sedona abrió en 1902. Cuenta la leyenda que Sedona Miller Schnebly era bella, muy tenaz, gran anfitriona y dada a las amistades y congeniar con todos. Y entonces poco a poco el pueblo fue amoldando su denominación con el de la señora Miller Schnebly y ambas pasaron a inmortalizarse en un único nombre: Sedona. 

Si bien es cierto que lo que hoy es Sedona y sus alrededores ha estado habitado por miles de años, los primeros habitantes blancos del lugar llegaron en 1876. Pero fue recién en los '50 del siglo pasado que este lugar se convirtió en una muy concurrida atracción turística. A Sedona llegan todo tipo de turistas: los que buscan disfrutar de las caminatas de montaña y las aventuras; los que van para comprar joyería o regalería típica; los que van a buscar retiro espiritual y místico; los que desean retirarse de la vida pública o jubilarse; los fotógrafos y escaladores; y en general, los curiosos y viajeros empedernidos. 

A continuación les muestro unas pocas fotos de nuestra visita. Y déjenme que les confiese que ante su belleza y voluptuosidad quedé sin aliento. En las fotos encontrarán picos de montaña, valles, puentes de piedra ( el maravilloso Devil's Bridge ) y senderos.

Dejo también enlace para más información:

https://visitsedona.com/



















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